Pretérito e imperfecto

 

Visita a España

Cuando yo tenía quince años, lo que quería hacer más que nada era viajar a España. Un día, mi tío me dijo que él iba a España a trabajar durante tres meses. Me explicó que necesitaba a alguien que pudiera ayudarlo. Yo fuí con mi tío y pasé diez semanas en España. Cuando nosotros volvimos, trajimos muchos regalos para la familia y muchos cuentos sobre España que decirles a nuestros amigos. Después de volver, yo me acostumbré de nuevo a la vida norteamericana sin muchos problemas.

 

Naufragio

Marta y María hicieron un viaje en barco en el cual naufragaron. El barco pasaba cerca del Artico, donde había muchos témpanos de hielo (icebergs) que flotaban en el mar. Marta y María consiguieron un bote y con él llegaron a una pequeña isla de hielo. No había nada en la isla, sólo un cajón que ellas trajeron/traían en el bote. El cajón era de madera y Marta se sentó en él. Las chicas estaban temblando de frío, aunque todavía no era invierno en el Artico. María tuvo una idea: ella rompió el cajón donde Marta estaba sentada y con unos fósforos que tenían, encendieron un buen fuego con las tablas del cajón. El fuego tenía una llama caliente y agradable y un poco de humo. iLas chicas se pusieron muy contentas! Pero por el calor del fuego, el hielo se derritió y ellas cayeron al mar donde se ahogaron porque no sabían nadar.

 

Problemas con la calefacción

Cuando Ester se levantó, hacía mucho frío en su apartamento. Cerró con cuidado todas las ventanas, pero todavía tenía frío. Parecía que la calefacción no funcionaba. Se preparó una taza de té, se puso otro suéter y llamó al dueño del edificio para decirle lo que pasaba. El dueño le dijo que ya lo sabía y que un técnico iba a venir en seguida. Mientras Ester lo esperaba, llamó a su amiga, quien era su vecina, para saber qué hacía para abrigarse.

 

Descanso de los estudios

Pablo estudiaba cuando Soledad entró en el cuarto. Le preguntó a Pablo si quería ir al cine con ella. Pablo le dijo que sí porque se sentía un poco aburrido con los estudios. Los dos salieron rápido para el cine. Vieron una película cómica y se rieron mucho. Luego, como hacía frío, entraron a un bar y tomaron un chocolate. Eran las dos de la mañana cuando por fin regresaron a casa. Soledad se acostó inmediatamente porque estaba cansada, pero Pablo se puso a estudiar otra vez.

 

Viaje de estudios

Cuando yo tenía 20 años, yoviajé a España con un grupo de treinta estudiantes de las universidades de Indiana y Purdue. La experiencia fue maravillosa.

Nosotros viajamos de Nueva York a Madrid en un vuelo de Iberia. El vuelo duró sólo unas seis horas, pero todavía me acuerdo de cuán cansado yo estaba al llegar. En grupo, nosotros fuimos en autobús del aeropuerto de Barajas a la universidad. Allá el director del programa nos encontró y nos dio la bienvenida.

Los placeres de viajar con niños

Nosotros estábamos en el aeropuerto de San Francisco y esperábamos subir a nuestro avión para ir a Buenos Aires. Había muchas personas diferentes en la sala de espera, entre ellas una madre con tres niños pequeños. Ella estaba cansada, pero sus hijos corrían por la sala de espera.

Por fin, la azafata anunció que nuestro avión iba a salir. La familia se subió al avión y las azafatas les abrocharon los cinturones de seguridad a los tres niños. Yo me senté en mi asiento y empecé a hablar con el viajero a mi lado. El avión despegó y me dio miedo. Muy pronto los niños descubrieron el botón para llamar a la azafata. Las azafatas se enojaron con los niños. El avión aterrizó en San Diego después de sólo treinta minutos, pero me parecieron varias horas.